Historia judicial de Monsanto
La primera parte del documental aborda el problema del PCB(comercializado en Francia como Pyraléne), producido por la fábrica de Monsanto ( su filial Solutia Inc.) en Anniston Alabama (Estados Unidos). El documental alega que la contaminación provocada por la fábrica causó y continúa causando víctimas, mayoritariamente en la población negra más pobre, elevando la tasa de diversos tipos de cáncer.
Se le reprocha a Monsanto haber contaminado el agua (derramando PCB en los canales de evacuación de aguas que desembocan en el canal Snow Creek), la tierra (descargado desechos contaminantes a cielo abierto en el mismo sitio de producción, cercano a barrios circundantes) y el aire de Anniston. También se le reprocha a Monsanto haber ocultado la nocividad del PCB2 liberado en la población para no perder dinero, estando ellos al tanto de esta nocividad, como prueban notas internas de la compañía. En 1937 un estudio de la Universidad de Harvard, notificó a la empresa Monsanto que la exposición al PCB causa cloracné y lesiones en el hígado.
En 1966, un estudio Sueco de Soren Jensen mostró que el PCB crea problemas medioambientales de gran magnitud, ya que tiene la capacidad de acumularse a lo largo de la cadena alimentaría (bioacumulación). El reportaje está basado en los archivos internos de la firma, que fueron desclasificados por un proceso legal, una demanda colectiva de 3500 habitantes de Anniston contra Monsanto.
Monsanto y su filial fueron condenados a pagar 700 millones de dólares para indemnizar a las víctimas, descontaminar el lugar, y construir un hospital especializado. Ningún dirigente de Monsanto fue perseguido. Monsanto cesó la producción de PCB en EEUU en 1977. Y se prohibió la sustancia en ese país en 1978.
La investigación examina a los productos creados y comercializados por Monsanto. Sus consecuencias sobre el medio ambiente y la salud: las dioxinas como el agente naranja en la guerra de Vietnam (y sus efectos sobre la población hasta hoy en día: cáncer; malformaciones congénitas…). Los PCB (y la contaminación derivada de su uso), la hormona (somatropina) de crecimiento bovina (que está prohibida en Europa y Canadá).
El film continúa con en el estudio de la toxicidad del herbicida Roundup (glifosato) producido por Monsanto, que fue presentado como "respetuoso del medio ambiente". En enero del 2007, la sociedad Monsanto fue condenada por un tribunal de Lyon (Francia), por publicidad engañosa relativa al producto Roundup, al calificarlo como biodegradable.
Unos pocos años antes la firma había sido condenada en EEUU por el mismo motivo. Entre los científicos citados en el informe, se encuentra un equipo de la CNRS y de la Universidad Pierre y Marie Curie, cuyas investigadores demostraron que el Roundup tiene un efecto nocivo sobre el ciclo celular (disfunciones características del cáncer):
« de hecho, es suficiente una gota para afectar al proceso de división celular. Concretamente, se puede decir que para utilizar el herbicida sin riesgo, se necesita no solo portar un traje y una máscara, sino también asegurarse de que no haya personas a menos de 500 metros.»
Finalmente, la periodista hace un estudio sobre los OGM de Monsanto, especialmente la soja y el maíz diseñados por Monsanto para resistir el herbicida Roundup, OGM's llamados “Roundup Ready”. En el documental se da la palabra a científicos alrededor del mundo. Que cuentan sobre las presiones que han sufrido como consecuencia de estudios sobre los OGM de Monsanto, especialmente desde el punto de vista de sus efectos sobre la salud pública. Estos científicos afirman haber sido incitados por sus tutelas a no comunicar lo investigado, para no comprometer el desarrollo de los OGM's.
En estas entrevistas Dan Glickman secretario de agricultura de Bill Clinton (ex presidente de USA). Declaró sobre pruebas realizadas a los OGM's y su legislación en USA:
« Francamente pienso que deberíamos haber hecho más pruebas, pero las empresas agro-industriales no quisieron, porque habían hecho enormes inversiones para desarrollar sus productos. Y, como responsable del servicio de reglamentación del Ministerio de Agricultura, sufrí muchas presiones para, digamos, no ser demasiado exigente.»
Ver documental:
Las 10 mentiras que Monsanto quiere que creamos, desmontadas
Mentira 1: Nadie ha demostrado que los OGM son dañinos para la salud.
Los voceros de Monsanto han declarado
infinidad de veces que es falso que se haya demostrado alguna vez que
los organismos genéticamente modificados dañan la salud. Parece que
ellos creen que si usted repite una mentira bastante a menudo y con la
suficiente convicción, ella se convertirá en una verdad aceptada.
La realidad: Tan sólo unos pocos de los
resultados de una dieta de OGMs (basados en estudios realizados por
expertos) son: tumores grotescos, muerte prematura, falla orgánica,
lesiones gástricas, daño al hígado, daño al riñón, reacciones alérgicas
severas, un gen viral que interrumpe funciones humanas.
Mentira 2: Las cosechas de OGMs son el único modo de solucionar el hambre mundial.
El argumento a favor de los OGMs más
común que usted oirá por estos días es que las cosechas genéticamente
modificadas son el único modo de alimentar la creciente población
mundial. Sin ellas, los defensores de éstas afirman que el hambre
reclamará las vidas de millones de personas durante la próxima década.
En el evangelio de la biotecnología, los OGMs son la respuesta al hambre
mundial. Si usted protesta contra la tecnología de OGMs, usted es
etiquetado como un elitista de corazón frío, y las muertes de todos
aquellos niños que están sufriendo en (elija un país del Tercer Mundo)
se las apoyan firmemente en vuestra puerta.
La realidad: Las prácticas agrícolas
sostenibles son la respuesta al hambre mundial. Las prácticas de
agricultura de OGMs no son sostenibles. Los agricultores que plantan
OGMs no son capaces de guardar sus semillas año a año debido a la
infracción de patentes y a la pobre fertilidad [esterilidad] de las
semillas. Por lo tanto, después de conseguir el primer año de buenas
cosechas, el año siguiente ellos deben seguir comprando semillas, lo que
conduce a una deuda perpetua y a una tremenda desesperación financiera
en India (el escándalo del algodón Bt), donde un agricultor indio se
suicida cada 30 minutos, después de convertirse en un sirviente de
Monsanto por contrato y ahogarse en una deuda insuperable. Más de un
cuarto de millón de agricultores murió por suicidio antes de que el país
prohibiera la venta de semillas de algodón Bt.
Mentira 3: Los OGMs necesitan menos aplicaciones de pesticidas.
Monsanto afirma que sus productos con Bt requieren menos aplicaciones de pesticidas. (http://www.monsanto.com/products/Pages/insect-resistance-management.aspx)
Los cultivos con una cualidad Bt han
sido modificadas para producir una proteína que es tóxica para varias
formas de larvas de insecto. Las proteínas de Bt han sido durante mucho
tiempo usadas como pesticidas tópicos en la agricultura convencional y
orgánica porque son eficaces y pueden ser usadas sin peligro. Los
cultivos que son genéticamente diseñados para llevar la cualidad Bt
permiten que los agricultores protejan sus cultivos eliminando o
disminuyendo considerablemente la cantidad de pesticidas rociados.
La realidad: El Cornucopia Institute
reporta que eso fue verdadero durante el primer par de años, pero
entonces el uso de pesticidas y herbicidas aumentó dramáticamente.
(Esto, por supuesto, causó una inmensa ganancia para los productores de
aquellos productos químicos que son… sí, usted adivinó, de Monsanto y de
las otras compañías biotecnológicas que producen las semillas).
Pero un nuevo estudio publicado por Food
& Water Watch encuentra que la meta de un uso reducido de químicos
no ha funcionado como estaba previsto. De hecho, según datos del USDA y
la EPA usados en el informe, la rápida adopción de cultivos
genéticamente diseñados por parte de los agricultores ha aumentado el
uso de herbicidas durante los pasados nueve años en Estados Unidos. El
informe le pisa los talones a otro estudio similar del profesor Charles
Benbrook, investigador de la Washington State University, de sólo el año
pasado.
Ambos informes se concentran en las
“super-malezas”. Resulta que rociar un pesticida repetidamente
selecciona las malezas que también resisten a las sustancias químicas.
Malezas cada vez más resistente son criadas entonces, capaces de
resistir cantidades crecientes —y a menudo diferentes formas— de
herbicidas.
En el centro de debate está el
glifosato, el ingrediente activo en el pesticida Round Up de Monsanto.
Food & Water Watch encontró que “el volumen total de glifosato
aplicado a los tres más grandes cultivos Genéticamente Diseñados —maíz,
algodón y soyas— aumentó en diez veces, desde 15 millones de libras en
1996 a 159 millones de libras en 2012″. El uso total de pesticidas
disminuyó sólo en los primeros años que los cultivos Genéticamente
Diseñados fueron usados (el 42% entre 1998 y 2001), y se ha elevado
desde entonces en un 26% desde 2001 hasta 2010.
Mentira 4: La tecnología de los OGMs es comparable al cruzamiento que nuestros antepasados hicieron para crear versiones más resistentes de cultivos patrimoniales.
Compruebe esta información propagandística condescendiente, directamente de la boca del lobo (el sitio web de Monsanto):
«¿Quiere oír algo extraordinario? Las
probabilidades son que casi todo lo que usted ha comido en su vida
entera fue genéticamente modificado. Lo mismo era verdadero para sus
padres… y sus abuelos.
Durante más de 10.000 años, la Humanidad
ha criado selectivamente plantas y animales. Las vacas que usted ve en
los campos de los agricultores tienen poco parecido con los antiguos
uros de los cuales ellas descienden. Y el maíz que usted come es la
versión domesticada de una hierba salvaje llamada Teosinte».
La realidad: Lo que nuestros antepasados
hicieron, y lo que los agricultores responsables hacen, es la
polinización cruzada de variedades diferentes de la misma planta. Éste
es un método de baja tecnología que puede ocurrir naturalmente, pero
ellos sólo le dieron un poco de ayuda a fin de llevar adelante las
características deseables, como la resistencia a la sequía de un tipo de
trigo combinado con una duración más corta de crecimiento requerida
para otro tipo de trigo. Esta es la crianza selectiva. La modificación
genética de semillas es un asunto completamente diferente, sin embargo.
Aquí hay una gran explicación del sitio web Food Renegade:
A diferencia de las semillas híbridas,
las semillas de OGMs no son creadas usando métodos naturales de baja
tecnología. Las variedades de semillas de OGMs son creadas en un
laboratorio usando sofisticadas técnicas de alta tecnología como la
manipulación genética.
Además, las semillas de OGMs rara vez
cruzan plantas diferentes sino sólo relacionadas. A menudo el cruce va
lejos más allá de los límites de la Naturaleza, de modo que en vez de
cruzar dos variedades diferentes pero relacionadas de plantas ellos
cruzan reinos biológicos diferentes, como, digamos, una bacteria con una
planta.
Por ejemplo, Monsanto ha cruzado el
material genético de una bacteria conocida como Bt (Bacilo
thuringiensis) con el maíz. El objetivo era crear una planta resistente a
las plagas. Esto significa que cualquier parásito que intente comer la
planta de maíz morirá, ya que el pesticida forma parte de cada célula de
la planta.
La planta transgénica resultante,
conocida como el Maíz Bt, es ella misma registrada como un pesticida en
la EPA, junto con otros cultivos transgénicos Bt. En otras palabras, si
usted alimenta con este maíz a su ganado, a sus pollos, o a usted mismo,
usted los estará alimentando con un verdadero pesticida y no sólo con
restos de residuos de pesticida» (http://www.foodrenegade.com/hybrid-seeds-vs-gmos/).
Lo que es aún peor, es que la
biotecnología tiene la capacidad de producir sus semillas con una
incorporada “tecnología exterminadora”. Esto significa que las semillas
no pueden ser guardadas de un año para otro (a diferencia de las
semillas cruzadas por polinización con las cuales ellos tratan de
reclamar parentesco). Monsanto ha patentado la tecnología (llamada
tecnología de restricción del uso de genes, pero afirma que no es para
usarla. Esto produciría semillas estériles y sin vida que no podrían ser
reutilizadas, dejando a los agricultores completamente dependientes de
las compañías biotecnológicas para futuras cosechas, al mismo tiempo que
proporciona un flujo continuo de ingresos para aquellas compañías. En
este punto ellos mantienen su monopolio mediante una serie de contratos y
patentes que requieren la recompra de semillas anualmente.
Mentira 5: Si la FDA y el USDA permiten los OGMs, éstos deben ser seguros para el consumo.
Organizaciones como la FDA, la EPA y el
USDA tienen todas una aureola brillante. Ellas reciben su poder e
influencia del mero hecho de que el público cree que su prioridad número
uno es la salud y la seguridad de los ciudadanos, a los que se supone
que ellas sirven.
La realidad: Todo lo dicho es sólo
retórica cálida y tierna de buenos sentimientos. Quizás haya empleados
que realmente creen en lo que ellos hacen, pero sus jefes están tan
enfermizamente corrompidos como el Maíz Bt.
Parte de la razón de que Monsanto haya
sido tan exitoso en los tribunales de justicia han sido los lazos
incestuosos de la compañía con el gobierno de facto de Estados Unidos. A
pesar de los evidentes conflictos de interés, los ejecutivos de
Monsanto han ocupado posiciones en el Gabinete, en el aparato judicial y
en la fabricación de política en los gobiernos de Bush, Clinton y
Obama. Cuando usted está durmiendo con el enemigo, éste tiende a salirse
con la suya en toda clase de crímenes.
• Michael Taylor: Vicepresidente de Monsanto> Comisionado Adjunto de la FDA.
• Roger Beachy:
Director del Danforth Plant Science Center (pagado por Monsanto)>
director del Instituto Nacional de Comida y Agricultura del USDA.
• Elena Kagan: Fiscal
General del Estado de Barack Obama (cuando ella notoriamente se puso del
lado de Monsanto contra los agricultores orgánicos en el caso Roundup
Ready Alfalfa)> Corte Suprema de Justicia estadounidense.
• Clarence Thomas: Consultor General de Monsanto> Corte Suprema de Justicia estadounidense.
• Margaret Miller: Supervisora de Monsanto> Directora Adjunta de Human Food Safety.
• Donald Rumsfeld: Junta Directiva de los productos farmacéuticos Searle de Monsanto> Secretario estadounidense de Defensa.
• Ann Veneman: Junta Directiva de Monsanto> Secretaria estadounidense de Agricultura
• Linda Fisher: Administradora Ayudante en la EPA> Vicepresidente de Monsanto> Administradora Ayudante en la EPA
• Dr. Michael A. Friedman: Comisionado Adjunto de la FDA> Vicepresidente Senior de Monsanto.
No se equivoque: los comisionados,
directores y secretarios de estas agencias (gubernamentales) son puestos
en esos lugares por una razón. Aquella razón es engrasar las ruedas
para las millonarias compañías de biotecnología (y las compañías
farmacéuticas y las grandes compañías de alimentos y… bueno, usted
comprende la idea). Mediante un abuso de la confianza puesta en ellos
por el pueblo estadounidense, ellos abusan de su poder y practican el
engaño a la más grande escala imaginable.
Si la FDA, el USDA o la EPA aprueban
algo, usted podría querer verlo con más sospecha que aceptación. Si
ellos pueden decir que la radiación y los pesticidas son aceptables en
sus alimentos, pero que la leche cruda no es aceptable para el consumo…
bueno, hay algo increíblemente incorrecto aquí.
Mentira 6: No hay ninguna diferencia alimenticia entre los OGMs y los alimentos tradicionales.
Las empresas de Biotecnología le dirán a
usted que no hay absolutamente ninguna diferencia alimenticia entre la
comida genéticamente modificada y su contraparte orgánica. Ellos citarán
las calorías, la fibra y todos los macronutrientes, señalando que son
idénticos. Ellos se mofarán y revolverán sus ojos colectivos por la
“ignorancia” de la gente que paga el doble o el triple del precio para
evitar los OGMs en sus cocinas. Incluso el Doctor Oz de la televisión
salió en su programa en apoyo de la igualdad nutricional de los
alimentos transgénicos, diciendo que los alimentos orgánicos eran
“anti-democráticos”.
La realidad: Un impactante informe
publicado en el blog Moms Across America en Marzo maíz transgénico y el
orgánico eran asombrosas. El informe provenía de la compañía de maíz
orgánico De Dell, de Canadá. No sólo los valores nutritivos son
diferentes sino que los niveles de veneno en el maíz genéticamente
diseñado son tóxicos:
• El maíz transgénico tiene 14 ppm de Calcio y el maíz no-OGM tiene 6.130 ppm., 437 veces más.
• El maíz transgénico tiene 2 ppm de Magnesio y el maíz no-OGM tiene 113 ppm., 56 veces más.
• El maíz transgénico tiene 2 ppm de Manganeso y el maíz no-OGM tiene 14 ppm., 7 veces más.
Los estándares de la EPA para el glifosato en el agua en Estados Unidos son 0,7 ppm. Las pruebas europeas
mostraron daño de órganos en animales con 0,1 ppb (0,0001 ppm) de glifosato en el agua. Nuestros niveles de agua permiten glifosato 7.000
veces más que lo que se ha demostrado tóxico en animales. ¡Este maíz
tiene 13 ppm!, ¡130.000 veces más alto que lo que es tóxico en el agua!.
En un estudio que el Dr. Huber relató,
en el programa radial de conversación de Elizabeth Dougherty, ya 0,97
ppm de formaldehído demostraron ser tóxicas en la ingestión en animales.
¡Este maíz tiene 200 veces eso!. Por eso los animales, si tienen la
opción, no lo comerán en absoluto: ellos pueden oler el formaldehído.
Hay más pruebas de niveles nutritivos más altos en alimentos no-OGMs, o alimentos orgánicos:
• Un estudio publicado en el Journal of
Agricultural and Food Chemistry confirmó que los tomates cultivados
orgánicamente contienen más compuestos fenólicos.
• Un estudio alemán publicado en el
Journal of Agricultural and Food Chemistry encontró que las manzanas
cultivadas orgánicamente tenían una capacidad antioxidante 15% más alta
que sus equivalentes convencionales.
• Un estudio hecho por la AFSSA (la
versión de Francia de la FDA) concluyó que “los productos de plantas
orgánicas contienen más materia seca y minerales —como hierro y
magnesio— y más polifenoles antioxidantes, como fenoles y ácido
salicílico”.
Mentira 7: Los OGMs son imposibles de evitar.
Es verdad que los OGMs están al acecho
en más del 70% de los alimentos procesados que llenan los anaqueles de
las tiendas de comestibles. Incluso los medios predominantes de
comunicación han informado sobre la omnipresencia de ingredientes
genéticamente modificados. Esto hace muy difícil evitarlos. Las
compañías biotecnológicas han gastado millones y millones de dólares en
la lucha contra el etiquetaje de los OGMs, en una tentativa de convencer
al público de que el precio de los comestibles subirá sin sus semillas.
La realidad: ¡Es difícil, pero no
imposible!. Aquí hay algunos consejos para desterrar los OGMs de su
cocina de una vez para siempre:
• Evite toda la comida procesada. Cada
trozo de ella. Usted no sabe lo que son todos aquellos ingredientes que
suenan como científicos, y muchos de ellos son derivados de cosas como
maíz, soja y canola transgénicos.
• Pase una semana cocinando desde cero
para ayudar a identificar los ítems que los alimentos procesados están
trampeando. Use sólo ingredientes básicos durante una semana: harina,
arroz, avena, leche orgánica y yogur, carne de animales alimentados con
hierbas, frutas orgánicas y verduras, y provisiones básicas de despensa
(levadura, bicarbonato de sodio, etc.).
• Compre alimentos secos orgánicos, como trigo, arroz y avena, al por mayor.
• Cultive usted mismo, haga un esfuerzo
para cultivar tanta de su propia comida como le sea posible. Incluso un
jardín de ensaladas en un alféizar soleado es un buen comienzo. Esta es
la única manera en que usted puede saber realmente lo que usted está
comiendo.
• Averigüe dónde están las fuentes de la
verdadera comida cerca de usted. La siguiente mejor opción para su
propio jardín es hacer amistad con un agricultor local en el mercado:
usted puede comprar muchas cosas por quintales a un mucho mejor precio
que las ofertas de las tiendas.
• Aprenda a preservar la comida.
Mediante el enlatado, la congelación, la deshidratación y el
almacenamiento semi-subterráneo, usted puede conservar sus cosechas
sanas de modo que usted no sea rehén de las tiendas de comestibles en
los meses en que no hay crecimiento.
• Sepa qué ingredientes con mayor
probabilidad serán OGMs. Más del 85% de la soya y el maíz en
Norteamérica es OGM. Esto significa que si un artículo no está
etiquetado como “orgánico” y contiene uno de aquellos ingredientes (en
sus muchos disfraces diferentes), usted está consumiendo el experimento
científico de alguien.
Mentira 8: Monsanto tiene en mente nuestros mejores intereses.
Todo lo que usted tiene que hacer es
leer el sitio web de Monsanto y se hace claro. Estas gentes son los
salvadores benévolos de toda la Humanidad, y sus semillas genéticamente
modificadas son el vehículo con el cual todo el mundo será alimentado.
El presidente de Monsanto, Hugh Grant, escribe:
«La sustentabilidad de la agricultura es
también central en nuestra visión de tres puntos: producir más,
conservar más y mejorar las vidas. Pero esto no es sólo una visión. Es
el núcleo de nuestro negocio. Ya sea por nuestro trabajo en el campo con
los agricultores, o en las comunidades donde funcionamos alrededor del
mundo, es la base para nuestras operaciones globales y es una prioridad
para cómo nosotros administramos nuestro negocio cada día.
Hace cinco años Monsanto presentó un
ambicioso conjunto de objetivos en la agricultura sustentable enfocada
en estas áreas claves donde nuestro negocio podría ayudar a hacer un
impacto positivo para los agricultores y la sociedad en general. Nos
comprometimos a apoyar la capacidad de la agricultura para producir más
en la misma área de tierra a la vez que se conservan otros recursos
naturales. Al mismo tiempo, también nos comprometimos a ayudar a mejorar
las vidas apoyando nuevas herramientas y enfoques para ayudar a sacar
de la pobreza a los pequeños agricultores y mejorar su prosperidad
total. Hoy, los más de 21.000 hombres y mujeres de Monsanto en todo el
mundo continúan esta importante labor».
La realidad: Una revista alemana,
Sustainable Pulse, lo ve de una manera diferente. La semana pasada ellos
publicaron un artículo que esbozaba los misteriosos percances que han
estado aconteciendo a activistas e investigadores a través de Europa.
Aquí está un vínculo al esclarecedor artículo. El mes pasado, sólo días
antes de que los investigadores fueran a presentar un estudio
perjudicial (para los OGMs), sus computadores fueron atacados por
sofisticados hackers. La rueda de prensa prevista tuvo que ser anulada.
«Sin embargo, hay estudios que muestran
que el producto puede dañar a las plantas y a los animales, y el último
estudio muestra que muchos habitantes de ciudades grandes ahora tienen
el veneno del campo en sus cuerpos, sin saberlo. Exactamente qué puede
desencadenar el pesticida en un organismo, como tantas otras cosas de
esta área, está en discusión.
Dos días antes de que el estudio
realizado en 18 países fuera publicado, un virus deshabilitó el
computador del principal organizador, Adrian Bepp. Había una amenaza de
que las ruedas de prensa en Viena, Bruselas y Berlín serían canceladas.
“Les infundimos pánico”, recuerda Heike Moldenhauer de BUND. Los
activistas medioambientales estaban bajo extrema presión de tiempo.
Moldenhauer y sus colegas han especulado
extensamente sobre los motivos y la identidad del misterioso atacante.
El experto de ingeniería genética en BUND cree que los proveedores de
virus desconocidos querían en particular “generar confusión”. Nada es
peor para un estudio que una rueda de prensa cancelada: “Nos preguntamos
realmente entonces si estábamos viendo fantasmas”, dijo Moldenhauer».
El artículo mencionado también especula
que el gobierno estadounidense mismo está coligado con el espionaje
sobre los activistas anti-Monsanto. Es un texto que hay que leer.
Pero hay más. Esta bondadosa compañía ha
contratado a los mal reputados mercenarios de la ex-organización
Blackwater para ayudar a tratar con los activistas. Un artículo de
Jeremy Scahill de The Nation explica que Monsanto les ha dado ya más de
medio millón de dólares para ayudar a tratar con los activistas:
«Según comunicaciones internas de Total
Intelligence Solutions, el gigante biotecnológico Monsanto —el proveedor
más grande del mundo de semillas genéticamente modificadas— contrató a
dicha firma en 2008-2009. La relación entre las dos compañías parece
haber sido consolidada en Enero de 2008 cuando el presidente de Total
Intelligence Cofer Black viajó a Zurich para reunirse con Kevin Wilson,
gerente de seguridad de Monsanto para asuntos globales.
Después de la reunión en Zurich, Black
envió un correo electrónico a otros ejecutivos de Blackwater, incluyendo
a (Eric) Prince y (Enrique) Prado en sus direcciones de correo
electrónico de Blackwater. Black escribió que Wilson “entiende que
nosotros podemos abarcar la recolección de Internet, para tener mayor
alcance, para poner nuestras botas en el terreno sobre la base legal de
proteger el nombre (marca) de Monsanto”. Black añadió que Total
Intelligence “se desarrollaría como el brazo de Inteligencia de
Monsanto”. Black también notó que Monsanto estaba preocupado por los
activistas de los derechos de los animales, y que ellos discutieron
acerca de cómo Blackwater “podría hacer que nuestra gente realmente se
afiliara al grupo de activistas legalmente”. Black escribió que los
pagos iniciales a Total Intelligence serían pagados con el “generoso
presupuesto para protección” de Monsanto, pero que se convertiría
finalmente en un ítem de rutina en el presupuesto anual de la compañía.
Él estimó los pagos potenciales a Total Intelligence entre 100.000 y
500.000 dólares. Según documentos, Monsanto pagó a Total Intelligence
127.000 dólares en 2008 y 105.000 dólares en 2009».
Monsanto está tomando acciones
subrepticias contra el movimiento, por mano propia o mediante el uso de
“contratistas”. Ellos se han involucrado en una guerra en los medios
sociales contra los activistas. Misteriosas cosas han estado ocurriendo
en las redes sociales: publicaciones han desaparecido, otras
publicaciones son escondidas de los menús para los lectores, y los
provocadores (trolls) abundan en páginas como March Against Monsanto y
Occupy Monsanto. Los lectores a menudo tienen dificultad para compartir
artículos pertinentes anti-OGMs en los medios sociales. La guerra en
Internet está ACTIVADA.
Mentira 9: Los OGMs no son dañinos para el medio ambiente.
La Biotecnología haría que usted creyera
que la agricultura de OGMs es una industria tan verde como la
agricultura ecológica, trayendo prosperidad y abundancia para todos.
La realidad: No tenemos que mirar sino a
la isla de Molokai en Hawai para ver que el horrible daño
medioambiental fue obra de Monsanto. La calidad del aire y la calidad
del agua son mortales debido a la instalación para experimentos de casi
2.000 acres (800 hectáreas) de Monsanto. La historia de la isla es
desconsoladora: la gente está muriendo de muertes horribles, la
infertilidad es desenfrenada, y otras granjas están siendo contaminadas
por la polinización cruzada del franken-maíz que allí se cultiva.
Los
trabajadores llevan puestos trajes protectores de la cabeza a los pies
durante la fumigación, incluyendo respiradores. Los residentes cercanos,
sin embargo, no son provistos de tal equipo y no tienen ninguna otra
opción sino respirar el polvo tóxico que viene de los campos. Esto no es
simplemente anecdótico de la pequeña isla: por todo el mundo, muchas
áreas alrededor de granjas de OGMs reportan horrorosas erupciones
sangrientas de la piel, un incremento en el asma, y pesticidas tóxicos
que se infiltran hasta las aguas subterráneas.
Mentira 10: Acostúmbrese a ello. Los OGMs están aquí para quedarse.
La Biotecnología quiere que usted crea
que no tiene sentido enfrentarse contra ellos. Ellos quieren que usted
sólo acepte lo que ellos tienen que decir, y comer sus productos
contaminados. Ellos esperan que la gente sienta que ellos son demasiado
poderosos para ser combatidos y que la batalla ya ha sido ganada por
ellos.
La realidad: Hay una guerra contra los
OGMs, y nosotros, la resistencia, estamos ganando terreno. Por compartir
información como ésta e informar al público de los venenos que están
siendo cultivados en nuestro propio patio trasero, podemos ofrecer
resistencia a la industria biotecnológica. Mediante el uso del poder de
los medios sociales, organizándonos y manifestándonos como millones de
personas lo hicieron durante la Marcha Contra Monsanto (25 de Mayo de
2013), podemos decir No.
Rechazando comprar cualquier producto
que contenga OGMs, rechazando consumir OGMs en restaurantes, y haciendo
correr la voz sobre sus peligros, podemos hacer una diferencia. Educando
el público y dejándolo saber que hemos sido engañados por la industria
biotecnológica, por la gran industria agricultora, y por las grandes
compañías de alimentos, y que hemos sido traicionados por los
funcionarios electos y las agencias de nuestro propio gobierno, podemos
estar unidos contra estas compañías monolíticas. Podemos recordarles que
el único modo en que ellos permanecerán en el negocio es si nosotros,
los consumidores, compramos sus productos, y que nosotros, los
consumidores, no les permitiremos más que envenenen a nuestras familias y
nuestro medio ambiente. El Confidencial
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